sábado 21 de abril de 2007

Reflexión 2: El cuarto poder




"Sin altos ideales éticos un periódico no sólo queda
desprovisto de sus espléndidas posibilidades de servicio
público, sino que puede convertirse en un serio peligro
para la comunidad"
(Joseph Pulitzer)

Por: Roosevelt Castro B.

Cuando el monarca francés Luis XV 1 dijo: “El Estado soy yo”, en el contexto en que “ el viejo orden” 2estaba en pleno apogeo, lejos estaba de imaginar que sus sucesores tenían que “morder el polvo” y “ tragarse sus propias palabras”.

Es que 74 años después de la muerte del monarca Galo, conocido como “El Rey Sol” , ocurrida en 1715, el absolutismo entró en crisis generando La Revolución Francesa. Ya el movimiento ideológico de La Ilustración había dado “una mayoría de edad” 3 a la sociedad de la época, puesto que los intelectuales acusaban de anticuada e ignorante a la religión, la educación, la economía y el gobierno. Aseguraban que “los hombres se perfeccionan gracias a la razón y que, iluminados por ella, podrían alcanzar la prosperidad y la felicidad. Por ello insistían en la necesidad de ilustrarse, educarse racionalmente y emplear la razón para descubrir las leyes que rigen la sociedad y así poder solucionar sus problemas..” 4

La Revolución francesa, como indicábamos, le dio la estocada final al absolutismo. Apoyados en el ideario de los ilustrados galos como Diderot o D’alambert. Además de Rousseau o Voltaire o el mismísimo barón de Montesquie, Carlos de Secondant, quien criticó duramente el poder absoluto del monarca y propuso que se dividiera en tres: Ejecutivo, que quedaría en manos del rey, Legislativo, que estaría a cargo de un parlamento o una asamblea representativa y el Judicial, que sería encargado a jueces y magistrados. Esta teoría política conocida como a la separación de los poderes quedó expuesta en su obra “ El espíritu de las leyes” 5.

Estas ideas liberales de la revolución gala se insertaron en América por la elite dominante. Fueron los criollos americanos los que, de alguna manera, importaron muchas de estas ideas.

La elite criolla colombiana en un momento coyuntural asestó un duro golpe al dominio español por más de tres siglos. El grito de independencia (que no fue tan grande y tan ensordecedor como nos lo han contado) posibilitó que Antonio Nariño ingresara al país los famosos “derechos del hombre y del ciudadano”.

La creación de los estados nacionales hacia finales del siglo XIX en el continente americano posibilitó que se insertaran toda la ideología y el ideario revolucionario francés.

El fenómeno del bipartidismo se empieza a articular en nuestra historia. Liberales y conservadores pugnan por el poder dejando un manto de sangre muy grande para más de 180 años de vida republicana.

“ La constitución de 1863 fue propuesta y, aprobada y puesta en práctica por un solo partido, el liberal, en contra del otro, el conservador. La de 1886, guardadas diferencias, no logró ser algo diferente.(...) Ambas provocaron guerras civiles.(..)Estas constituciones de partido instauraron regímenes excluyentes originados en la guerra como estrategia.(..) Lo anterior manifiesta algunas de las tantas dificultades que tuvo las elites colombianas en la construcción del Estado nación. Es decir, en el proceso de legalización y legitimación de su poder”6

Paralelo a ello, y para mantener un poco el stato quo, fueron creándose periódicos patrocinados muchas veces por la elite dominante. Copia del modelo francés, el periodismo colombiano se incrustó en esa dinámica de la información, en forma especial a fines del siglo XIX y durante todo el siglo XX y fue lo que llamó Habermas “el poder de la información”.7

Hoy, en los albores del siglo XXI, a quince años de promulgada una nueva carta magna para nuestro país vemos como, con un poco de preocupación pero también de esperanza, se sigue violentando muchos de los derechos humanos y en especial los atinentes a lo que algunos sociólogos y teóricos han dado en llamar el cuarto poder: La prensa (vale decir los medios de comunicación).

Cuando decimos preocupación nos referimos específicamente a la interpretación amañada y sesgada que le han dado a la norma de normas: La Constitución Política de Colombia.
La mordaza ha existido y existirá en un país del que todo lo tapen porque huele a mal, así como acontece con los gatos. Un país de corruptos y avivatos que se sigue enriqueciendo con el dolor ajeno. Un país prejuicioso y pernicioso.
Tenemos una Constitución en pañales que posibilita soñar. Si jalonamos desde nuestros micrófonos, nuestros periódicos, nuestras cámaras de televisión, verdaderos mensajes de paz y convivencia podemos generar esos espacios.

En nosotros, los periodistas, esta la re-construcción de un país mejor para todos los que habiten en él, respetando sus convicciones y creencias, su intimidad, su desarrollo de la personalidad y entendamos y hagamos entender que el derecho a la vida es inviolable.
Así el periodismo se convertirá en un cuarto poder... un poder para el servicio y para el amor.

Pero (lastimosamente siempre lo va a haber)…los medios de comunicación son propiedad de muchas de las clases hegemónicas de nuestro país quienes, al mismo tiempo, son los que acceden al poder político, por ello es muy lírico realizar un “periodismo para la vida” cuando la oficialidad está tamizando la realidad de un país desangrado y violentado.

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1 Luis XV (1638-1715), Rey de Francia desde 1643. Restableció el orden inferior, aseguró la potencia militar de Francia y se supo rodear de excelentes colaboradores ( Colbert, Louvois, Vauban). Su reinado marcó el apogeo de la monarquía absoluta y fue el mayor esplendor en las letras y las artes en Francia, por lo que se llamó ese periodo el siglo de Luis.

GARCÍA PELAYO Y GROSS, Ramón.
Practilarousse Ilustrado. No. 7.
Bogotá: Ed. Printer, 1987. Pag. 1150

2 Así se refieren algunos historiadores a El Absolutismo. Una definición muy precisa nos la brinda la historiadora Chris CooK, precisamente utilizando los conceptos de “viejo Orden”.
Indica Cook: Ancien Régime (Francés, Antiguo Régimen, Viejo Orden): La estructura gubernamental y social imperante en Europa antes de la Revolución Francesa de 1789, Se les atribuye como principales características la monarquía absoluta o despótica, basada en el derecho divino de los reyes, y la división rígida de la sociedad en tres estamentos: La aristocracia, la iglesia y el tercer Estado ( la gente del común)
Cook, Chris.
Diccionario de términos históricos.
Madrid: Alianza Editorial, 1993. Pag. 28.
3 El concepto es de Kant para indicar que: “ La ilustración es la salida del hombre de su condición de menor de edad del cual el mismo es culpable. La minoría de edad es la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la dirección de otro. (...) ¡sapere aude! Ten valor de servirte de tu propio entendimiento, pues es la divisa de la ilustración. ”Vale decir: Pasar de una “minoría de edad “con estas características planteadas por Kant hasta llegar a esa, tan anhelada, “mayoría de edad”.

KANT, Enmanuel.
Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración?
Traduc. R.J.V. Publicado inicialmente en Educación y Sociedad
(Universidad Externado de Colombia)Vol. 1. No. 2. 1er. semestre de 1984
4 Casa Editorial El Tiempo
Historia universal The Times-El Tiempo
Bogotá: Ed. El Tiempo. (s.f). pag. 191

5 Ibid. Pag. 197

6 CORREA, Fernando.
Republicanismo y Reforma Constitucional 1890-1910.
Medellín: Ed. U de A, 1996. Págs. 7-8

7 HABERMAS, Jurgen.
Historia y Crítica de la Opinión Pública.
Barcelona: Ed. Grijalbo, (S.F).